Spanish | May 14, 2026
Sobre la culpa
Written in 2026
La palabra culpa viene directamente de latín, así, cruda y tajante. 2000 años de cambios en la lengua que han cambiado tantas palabras que hoy en día un francés y un español apenas pueden entenderse, pero sin embargo la culpa se quedó allí fosilizada, inmune a la erosión del flujo del tiempo. Tal vez se haya quedado así sin tocar porque nadie la quería, la gente le temía y por eso no la tocaron.
En el mundo del derecho romano existieron 4 tipos diferentes de culpa que son:
La culpa por elección, o en otras palabras una culpa indirecta por elegir una persona inadecuada para hacer una labor.
La culpa in faciendo, que realmente es la más grave porque se refiere a los casos en los que alguien hizo algo grave de forma directa y activa.
La culpa in omittendo, que es una culpa indirecta por no haber hecho lo suficiente para evitar algo que pasó y fue bajo tu responsabilidad.
La culpa in vigilando, que como se puede intuir tiene que ver con la persona que está encargada en vigilar algo o alguien y no lo consigue.
Según el tipo de la culpa se aplicaba un castigo diferente al culpable y hasta hoy en día se usan estos tipos para hacer referencia al grado de la culpabilidad. Entonces teniendo eso en cuenta no debe sorprendernos que la culpa intimidaba a la gente a lo largo de la historia y por eso se quedó así sin tocar como si fuera una leprosa.
Mi amigo Jose estuvo una noche hace unos años con dos amigos suyos y él cuenta que su amiga le preguntó a él y luego a otro chico que estaba al lado <<¿te sientes culpable a menudo? >> y él le contestó sin pensarlo dos veces <<sí, todos los días>> y luego el otro chico contestó <
Mientras el primer tipo tiene un vigor legal y en la sociedad hay unos criterios claros para definir el culpable, en el fondo si uno se cuenta una historia para convencerse a sí mismo que no es culpable, jamás sentirá ese dolor interno, ese peso que se llama culpa.
Después de un gran desastre en el que murieron 45 personas por negligencia en un evento en el norte de un país meditarraneo, el ministro responsable de la organización de ese evento salió a la prensa y les dijo, leyendo de una hoja preparada de antemano, <<soy responsable, pero la responsabilidad no significa culpa>> y se puede entender porque los políticos huyen de la culpabilidad porque si la asumen tendrán que dimitir, pero el problema es que ellos también crean normas para la sociedad y esas están envenenadas por la falta de dignidad y sinceridad. Como puede ser que el éxito tenga tantos padres y dueños mientras el fracaso se queda huérfano y tan solitario.
En una película sobre la vida del presidente del país más poderoso del mundo se le enseña la regla de <<admite nada, niega todo>> que él supo aplicar muy bien en su carrera, pero como el ying y el yang, en el mundo existe un equilibrio que se mantiene de forma muy delicada y el caso de los fracasos y los desastres sin padres tiene su respuesta.
A lo largo de los años sin darme cuenta yo abrí un orfanato de culpas que encontré abandonadas por la calle, que estaban allí como un mendigo que tiene un cartel en el que pregunta <<¿soy invisible?>> y hace que la gente desvíe su mirada. En ese orfanato está el calentamiento global, la guerra, el holocausto, la desiguldad, la injusticia y muchos más huerfanos que estoy esperando que alguien venga a reclamar un día porque se me acaba el espacio en el orfanato y ya llevo 30 años sin irme de vacaciones porque no los quiero dejar solos.
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